Uffa. Julio Briceño, el vocal de esta banda no tiene madre. Hasta un hombre se volvería gay viendo el carisma y la virilidad de este individuo que enloquece a todos sólo desabotonándose la camisa y refrescándose con un Gatorade. Ay papá. Súmale a eso la (de)cadencia musical que hace que muevas al bote como si fueras una brasileña con años de ser la reina de la samba en los carnavales pre a semana santa. Ir a una tocada de los Amigos Invisibles te hace bajar de peso, he dicho. Jamás pararás de bailar, y la persona más torpe y arítmica se ve coqueta bailando con su música.
El "Pompi-dancing", el "Chaquira-chaquira" y el "racatacatá" son algunos de los pasitos que se inventa una para bailar al son de "Vecina", "Caliente", "Cuatro" y un largo et cétera de canciones que te hacen ser feliz, como al ir a una boda sin parientes caguengues. Uff, uff y recontra uff. Hasta los desconocidos te caen bien. Ni te caga que los pelmazos que bailan con chupe te mojen y te pisen -dizque te ayuda a refrescar-.
Hace mucho que necesitaba eso. Moverme desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Estar con mis cómplices de pachanga, imitando los bailes de "Napoleon Dynamite" o de "Little Miss Sunshine" mientras cumbancheamos. Darnos besos. Abrazarnos. Gritar. Reír. Pasarla bien. Guardar el secreto de una noche bien vivida y bien tomada. Regresar a casa filosofando sobre las banalidades más importantes de nuestras vidas. Ser felices. Y lo mejor de todo, gratis. El anuncio de la tarjeta de crédito tiene razón... todo esto no tiene precio.
Y tampoco tiene precio haber encontrado el mejor pretexto para llegar tardísimo a tu casa aunque esta banda no toque en un rato: "Estaba con los amigos... invisibles, y bastante visibles", frase que sale del saludo inicial de un programa televisivo veneco conducido por el historiador Arturo Uslar... vaya.
Pero bueno, Cerati en Adiós dice que ponés canciones tristes para sentirte mejor, pero en la noche el antagónico musical y sentimental tuvo mejor éxito. Vivan los amigos... y los invisibles también.
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5 comentarios:
now we're talking! buen post!
Ay qué bonito Ce.
Lástima que no pudimos ir ese día. Maldigo para siempre a la infame bronquitis que me jodió dos fines de semana completos.
Besos dear.
Se lee bien lo de tu baile,
Abusadora aqui no aceptamos tarjeta pero te invitamos a que te vengas a tomar un cafe con algun amigo.
Saludo
Chale, ya estoy viejo.
El baile es una cosa bien pendeja, por eso le gusta tanto a los mexicanos. Me cai que sí.
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